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jueves 29 de julio de 2010

Vacaciones Santillana

Por lo que he oído esto se queda muerto en verano. La gente deja de contabilizar sus periodos de ocio en dos o tres días, u horas como mucho. Los blogs se dejan abandonados y son reemplazados por piscinas, playas, casas rurales y viajes varios. Semanas de libertad planificada. 
Mis veranos en cambio  nunca fueron del todo veranos. Yo era de las de septiembre y las mates mi asignatura pendiente. 
Tenía clases particulares a porrillo, durante y después del curso, y recuerdo dos con especial intensidad. Las unas por divertidas y frescas. Eran en periodo lectivo en la época de instituto. Nos las daba un meteorólogo, y como eramos muchos y él un cachondo, pasábamos grandes momentos entre problema y problema, escuchando sus malísimos chistes y disfrutando de su generosa risa.  Nos caía bien. Y nosotros a él.
Las otras me dejaron huella por entrañables. Eran en el bar de mi pueblo, y como el chico tenía que trabajar, me las daba antes de abrir, con el bar y su alumna medio adormilados. Había un futbolín en la parte de atrás, y allí era donde yo recibia mis clases, tímida y sin ganas, tratando siempre de entender lo que aquel paciente profesor trataba de explicarme pero, la realidad era que en lo único que conseguía concentrarme, era en aquel constante e intenso olor a cebolletas, humo y friega suelos, que a día de hoy, aún me parece reconocer al pasar delante de algún bar por las mañanas.
Como odiaba las mates. Siempre me hicieron creer que no valía para ellas, y tras unos cuantos profesores prehistóricos y con problemas de caracter en el instituto, di por sentado que aquello de las ecuaciones de segundo grado no era para mí.
Aquellas clases la lado de una mesa de billar fueron las primeras que me dieron. Es curioso. Esa también fue la época en la que más bares visitaba allí. Justo cuando para mí no eran más que bares de los de partida y sol y sombras, patatas bravas a 100 pesetas y 45 por un frigo pie. Después y con el tiempo dejé de ir, dejé incluso de salir. El pueblo me resultaba hostil.  
Aún hoy me lo parece. 
Pero algún que otro día de mis veranos tengo brindarle. Eso sí. Mi cuaderno de verano esta vez será muchísimo más entretenido.

5 comentarios:

Jorge Arbenz dijo...

Había un rótulo al final de tu post nostálgico que ordenaba claramente " Publicar un comentario en la entrada", y así lo hago:
Qué veranos aquellos,cuando las bravas se pagaban en pesetas y no tiraban más dos tetas que dos carretas.
La palabra de verificación es inneradu

Hyku dijo...

Qué quieres que te diga. Conozco gente que prefiere trabajar en verano y estar de vacaciones después porque opinan que ahora se vive mejor en la oficina.

Besos batidos

Orologiaio dijo...

Siempre fui demasiado bueno (por suerte o por desgracia) y jamás he tenido la experiencia de tener asignaturas para septiembre... pero sé de qué hablas cuando mencionas el olor a cebolleta y limpiasuelos ;)

Alhy dijo...

Cada año mantengo la esperanza de que los blogs sean como las ciudades en verano: vacías de habituales, pero llenas de turistas. Al parecer, no hay reemplazos que valgan. En verano esto es como una típica escena de western con poblado vacio y bola de heno rodando por el suelo.

Tampoco mis vacaciones han sido nunca los típicas. Además, lo que se entiende por turisteo clásico (playa, tumbing, siestas a mansalva, comilonas y tostading al minimo rayo de sol) siempre me ha dado un poco de grimita.

Cómo odiaba las mates y la forma tan poco atractiva de explicarlas. Me han acompañado en toda mi vida academica, incluso en la uni, asi que mis veranos también estaban llenos de numbers. ¿Para que se necesitan tantas asignaturas con numerajos en psicología? Que si analisis de datos, analisis de datos II, psicometria, fundamentos metodológicos. ¡Arggg!

Saludos fresquitos en mitad del desierto ***

Yyrkoon dijo...

Dos cosas.
Uno: Ir a septiembre es cínico y demuestra una falta de constancia total ya que, o bien te falta constancia para estudiar durante el curso o bien te falta constancia para seguir sin estudiar durante el verano. A mí nunca me pasó, no estudiaba nunca y punto.

Dos: viendo tu nuevo cuadernillo, que abajo adjunto, me congratulo que te hayas unido a mi mundillo Friki, ahora tendremos más de que hablar....

Cuadernillo: